Estamos frente a un nuevo tipo de paciente que no solo está informado y comprometido con su salud, sino que además participa y, aunque no lo note, está ayudando a mejorar el sistema de salud. Son muchas las ventajas que se pueden extraer de la e-salud y de este nuevo fenómeno que, por su estrecha relación e interacción con internet y las nuevas tecnologías, podemos llamar e-paciente.Tecnologyc

Se trata de los e-pacientes, personas que para el cuidado de su salud no se limitan a utilizar la vías tradicionales, sino que además se acercan constantemente a las nuevas tecnologías para mejorar la atención sanitaria y la relación con su médico. Ellos encuentran en las herramientas tecnológicas muchos beneficios, ya sea para informarse sobre enfermedades, para buscar recomendaciones, para estar en contacto con sus médicos o para dialogar con otros pacientes que estén atravesando una situación similar, entre otras cosas.

A su vez, este nuevo concepto juega un rol fundamental dentro de otro gran concepto que es la medicina participativa, en la que el paciente adquiere mayor responsabilidad y se convierte en líder de la gestión de salud. «Los sistemas sanitarios no han entendido todavía que estamos viviendo una revolución, y que los pacientes-consumidores quieren tener el control de su salud, igual que controlan otras áreas de su vida», afirmó para mHealth Andrew Schorr, fundador y líder de Patient Power.

Conozcamos algunas de las ventajas que trae consigo este nuevo paradigma:

  1. Mayor acceso y amplio alcance

Para muchas personas es difícil acceder a consultas médicas, ya sea por distancia, movilidad reducida, edad, etc. Con las nuevas tecnologías, internet y otras herramientas tecnológicas, se eliminan muchas barreras y el acceso a servicios y atenciones de salud está al alcance de mucha más gente, sin importar su género, condición física, sexo, edad o lugar geográfico.

«La sanidad está en medio de una transformación, facilitada por Internet y, también, por los servicios móviles que hacen que la información sea omnipresente», aseveró Jan Geissler, director de EUPATI (European Patients Academy on Therapeutic Innovation) a mHealth. Estamos viviendo una revolución en manos de los e-pacientes que buscan ponerse en el centro del sistema de salud.

  1. Información y formación del paciente

Tradicionalmente, el paciente recibía información sobre salud a través de visitas médicas, libros u otros medios más difíciles de acceder. Hoy en día, las personas pueden acceder a esta información de manera mucho más fácil a través de redes sociales, blogs o páginas, y seleccionar cuáles son los temas de su interés.

epacienteSi bien es cierto que hay que ser cauteloso a la hora de buscar información en los buscadores, los consejos de un médico pueden ser una buena ayuda para distinguir qué es relevante y confiable. De esta manera, los profesionales de la salud ayudan a la formación del paciente, por un lado, y le dan independencia, por otro. Así el paciente conocerá dónde está la información de calidad y será cada vez más autónomo.

Esto permite, además, que el paciente personalice su plan de salud y profundice en aquellos temas que sean de su interés y necesidad. La seguridad del paciente se verá favorecida al poder llevar un control con más herramientas y acceso a diferentes tipos de información.

  1. Ahorro de costos y tiempo

Poder consultar dudas y/o urgencias a través de una computadora o cualquier dispositivo móvil significa para el paciene un ahorro de tiempo y una asistencia más veloz. Además, la persona no debe tomarse la molestia de acercarse a un centro, lo que además de llevar tiempo implica un gasto de dinero.

Por otro lado, para el médico y los hospitales también significa un ahorro de tiempo, ya que gracias a las nuevas tecnologías se pueden reducir los tiempos de espera y las visitas por consultas. Hay ocasiones en las que los médico puede asistir a las personas por otras vías sin la necesidad de estar cara a cara. Muchos profesionales de la salud ya se muestran conformes a atender consultas virtuales, ya sea por Skype o por aplicaciones móviles como DoctorApp, entre otras.

  1. Creación de comunidades e intercambio de opiniones interactivas

Muchas veces cuando una persona sufre una enfermedad busca inmediatamente identificación con gente que esté atravesando o haya atravesado una situación similar. Hoy en día, esa búsqueda también es virtual. Gracias a las redes sociales y los blogs existen muchas comunidades online, en las que se pueden intercambiar opiniones, compartir experiencias, dialogar con organizaciones y/o médicos, realizar consultas y contrastar información, entre otras cosas.

Los e-pacientes se vuelven, además, activistas del sistema de salud, ya que a través de diferentes plataformas pueden hacer solicitudes de cambios, sugerencias de mejoras o agradecer por buenas acciones y comportamientos. El paciente adquiere más voz que antes y su rol se ve fortalecido. Los profesionales de la salud deben aprovechar este aspecto para escuchar a los pacientes y así conocer cuáles son sus deseos y necesidades reales.

  1. Mejora en la relación médico-paciente

DaveLas redes sociales, aplicaciones móviles y las nuevas tecnologías en general aumentan las consultas e interacción entre pacientes y médicos. «Hablamos de un giro en la relación entre el paciente y el profesional médico, y esto es un cambio cultural», afirmó Dave deBronkart en conversación con Mobile Health Global.

El hecho de que un médico sea más accesible para el paciente y que este último pueda hacer consultas de manera más fácil, deriva en una comunicación y relación más fluida entre ambos. Además, este contacto permanente le sirve al médico para seguir la evolución de sus pacientes y para entender qué es lo que quieren y necesitan. Muchos profesionales ya tomaron conciencia de este beneficio y ofrecen a sus pacientes mantenerse contactados por Whatsapp.

Es importante rescatar que la atención médica cara a cara, no solo es muy valiosa, sino que a veces es esencial y necesaria. Las tecnologías son simplemente una herramienta complementaria que puede ser muy útil si es usada con cautela y responsabilidad.

Por eso, es muy importante educar a los pacientes a utilizar estos recursos de manera correcta. Resulta fundamental que entiendan cómo funciona el sistema sanitario, para luego ayudar a mejorarlo. Los médicos, por su parte, deben tener la apertura para entender el cambio de paradigma y sacar ventajas al respecto.